Hispanidad y Cuarta Teoría Política. Relaciones y desafíos en construcción

Hispanidad y Cuarta Teoría Política. Relaciones y desafíos en construcción

Hispanidad y Cuarta Teoría Política. Relaciones y desafíos en construcción

Muchos retos tiene por delante la Hispanidad en el mundo de hoy. El principal desafío tal vez sea su propia definición, su existencia y su identidad. En ello trabajan muchos y diversos actores con mayor o menor predicamento, pero de modo incansable con ímpetu y determinación.

La pregunta acuciante es la siguiente: ¿es posible el desarrollo de una línea política hispanista, una teoría política, una ideología que sustente una idea de Hispanidad para recuperar su influencia en un mundo en transformación y disputa permanente, con la confrontación de nuevos bloques geopolíticos, la amenaza del mundialismo igualitario, el gigante chino, las potencias regionales como Rusia y el nuevo expansionismo del mundo islámico? Intentaremos encontrar algunas pistas que permitan acercarnos a una respuesta.

En el mundo del pensamiento político y la filosofía de occidente, incluso en los ambientes hispanistas, poco a poco se comienza a hablar cada vez más acerca Alexander Dugin y la Cuarta Teoría Política.

Dugin es sin duda un personaje fascinante.  Nacido en Moscú en 1962, es filósofo y teórico geopolítico. Un hombre inteligente, políglota, de mirada firme y cautivante, poseedor de una larga barba que recuerda a Dostoievski que es toda una marca de personalidad. Alexander Dugin es el principal teórico del eurasianismo, una doctrina influyente en la escena política rusa y sobre todo en Vladimir Putin.

Influenciado por el pensamiento Tradicional y esotérico de Julius Evola y René Guenón, rescata también a figuras y corrientes ideológicas opuestas como la Revolución Conservadora y el bolchevismo, Jünger y Lenin, Mishima y el Ché Guevara, o la Rusia zarista y stalinista. Muy cercano a la Nouvelle Droit y al populismo tanto de izquierdas como de derechas, fue consejero político del Partido Comunista de la Federación Rusa,  ideólogo del Partido Nacional-Bolchevique  de Limonov y fundador del Partido Eurasia. Hoy es el referente ineludible de la Cuarta Teoría Política.

La CTP plantea, a grandes rasgos, que la Edad Moderna dio lugar a tres teorías políticas que marcaron el mundo hasta la actualidad. La Primera fue el Liberalismo, la Segunda fue el Marxismo y la Tercera el Fascismo y el Nacional Socialismo. Luego de la caída de la URSS y la disolución del bloque soviético se impuso de manera triunfal la Primera Teoría Política, la quintaescencia de la Edad Moderna. A partir de ese momento aparece como una necesidad el comienzo de la conformación de una Cuarta Teoría Política, el Euroasianismo.

Dugin plantea, en primer lugar, reconocer la falta de alternativas al Liberalismo (y a su lógica ulterior posmoderna) y en segundo lugar proponer una nueva alternativa, la Cuarta Teoría Política, definiéndola como “una llamada a una insurrección radical contra el mundo moderno, a romper sus esquemas, negar su lógica, sus normas”, en definitiva, una nueva teoría anti liberal contra la Modernidad y sus raíces.

Su propuesta es atacar las bases mismas de la Edad Moderna con una alternativa radical “empezando con sus postulados ontológicos, antropológicos, cosmológicos, gnoseológicos, epistemológicos y económicos… La CTP es un intento de realizar una síntesis de la premodernidad y la posmodernidad, o sea de todo lo que no es la Modernidad, lo que era antes y lo que será después.”

La CTP propone un mundo futuro multipolar cuyo sujeto político es el Dasein, un término de la filosofía de Martin Heidegger que es “lo que corresponde a la naturaleza del hombre como especie, en el estadio primario que antecede a todas las estructuras filosóficas políticas sociales e ideológicas”. A su vez existe un Dasein auténtico e inauténtico. Según Dugin el individuo, la clase y el Estado son dos conceptos quiméricos de un ser perdido, abandonado por la existencia. La CTP traería a las mentes un “despertar de la existencia” implantando el Dasein como un “relampagueo de conciencia”. El propio Dugin reconoce que no tiene una solución definitiva sobre la unidad o multiplicidad del Dasein.

La CTP constata esa multiplicidad fenomenológica de los Dasein y que se despiertan a través de un pueblo. Para contrarrestar el régimen del mundialismo y el liberalismo es necesaria la coordinación de los Dasein también de manera global.

En la introducción para la edición española de su libro “La Cuarta Teoría Política” (Ediciones Fides) Dugin dice: “España es parte de Europa, del proyecto occidental responsable de la degradación de la humanidad, su Untergang. La cuestión es ¿los españoles se dan cuenta de esta degradación? Y ahí hay que buscar en la cultura española aquellas partes donde la comprensión de la existencia de la tragedia humana, de la catástrofe ontológica sienten más fuerte. Aquí empieza la esfera de la existencia española única. ¿Qué es la España existencial?”.

Dugin cita a Armin Mohler que piensa que el símbolo del espíritu español es la Defensa del Alcázar de Toledo durante la Guerra Civil y el drama humano vivido por el coronel Moscardó y su hijo, en manos del ejército rojo, que sería fusilado ante la firme negativa de abandonar la lucha, enfrentando la muerte con valor y dignidad. Acerca de España, continua: “Lo que nos interesa es el contexto político, el espíritu español más exacto en el fondo, ante el que se desarrolla una escena fría y desgarradora al mismo tiempo. Nos interesa la España Negra. Ella es la protagonista. A través de acciones como las del Coronel Moscardó, a través de todos los participantes del drama ella está manifestándose. La España Negra como existencia orientada a la muerte.” Esa “España Negra” también es Federico García Lorca, y el “Duende” de Lorca concuerda en muchos aspectos con el concepto de Daisen, un espíritu vivo unido a un lugar existencial.

Dugin termina planteando acerca de España que su despertar en el contexto de la CTP debe ser ante todo un descubrimiento de su plano existencial, encontrándose a sí misma en sus tradiciones, su pueblo, su etnicidad y en sus grandes proyectos de todas las épocas y del lado contrario de la Modernidad con un destino diferente.

En el caso de Rusia, no olvidemos que la CTP, el eurasianismo, tiene una importancia fundamental, según sus palabras, entre el ser o no ser, rechazando las teorías políticas clásicas y al mismo tiempo como un proyecto en formación, no acabado y colectivo en el cual Rusia juagaría un papel geopolítico central. La Cuarta Teoría Política es la actual geoestrategia de la Rusia de Putin.

En el capitulo V de su libro, “Transición global y sus enemigos”, dice textualmente “En el proyecto eurasiano, multipolar, Grandes Espacios o Grandes Potencias como modelo alternativo al Nuevo Orden Mundial apelan a la integración de los estados en líneas regionales representando polos en un mundo multipolar. La Unión Europea es uno de esos ejemplos, la naciente Unión Euroasiática propuesta por la Rusia de Vladimir Putin y por el Kazajistán del presidente Nursulan Nazarbayev, otro. Una Unión Islámica, una Unión Sudamericana/Bolivariana, una Unión China, una Unión India, o una Unión Pan–Pacífico son otras posibilidades. El Gran Espacio de Norteamérica, que abarca hoy el NAFTA, sería considerado como uno más entre varios otros polos más o menos iguales, nada más.” En este aspecto podemos decir que es absolutamente claro en cuanto al mundo multipolar que propone su teoría política.

¿Dónde y cómo entra la Hispanidad en este planteo de mundo antimoderno y multipolar sin duda interesante? ¿Qué papel jugaría la cultura y la tradición hispánica en esos bloques geopolíticos? ¿En una Unión Europea de nuevo corte ideológico en sintonía con una “Unión Sudamericana/Bolivariana”? Cuanto menos la CTP tiene numerosas contradicciones, agujeros e incertezas que son difíciles de encajar en la idea de Hispanidad tal como la conocemos. Dugin, en su feroz lucha contra el principal enemigo que es el Liberalismo, termina buscando síntesis ideológicas forzadas y casi imposibles. Buscando romper la hegemonía liberal sostiene propuestas políticas como el chavismo bolivariano, la unidad del mundo islámico, los populismos tanto de derechas como de izquierdas, apostando por experimentos fallidos como Liga-5 Estrellas en Italia o la unión de Le Pen-Melenchon en Francia, o de Podemos-VOX en España. Visiones y propuestas cuanto menos discutibles.

La preservación de la identidad hispánica, en nuestro caso de una identidad cuyo origen se encuentra en la cultura greco-romana, cristiana y europea, que llevó religión, leyes y lengua a los confines de la Tierra es una tarea primordial para tener en algún momento un papel relevante en la geopolítica actual. Tenemos en nuestro acervo cultural bases doctrinales, ideológicas y políticas aún por recuperar y que esperan ser recogidas para rescatar la grandeza de un legado que cambió la faz de la tierra llevando Civilización y Cultura. Esto no quiere decir que estemos cerrados a otros planteamientos filosóficos o políticos que puedan enriquecer los nuestros. Tampoco rechazar alianzas estratégicas ante las amenazas ciertas del mundialismo o el discurso único totalitario de lo políticamente correcto, sino todo lo contrario porque, lamentablemente, hoy estamos en desventaja ante los poderosos que buscan borrar nuestra historia e identidad. Lo importante es no cambiar un collar por otro ni ir a la cola de fines geoestratégicos ajenos. ¿La Cuarta Teoría Política encaja en nuestras necesidades estratégicas como hispanidad? Como el mismo Dugin afirma, la CTP está aún en construcción y no deja de ser una herramienta. La cuestión es como se la emplee y si no sirve habrá otra.

Y de falcatas y acero toledano algo sabemos.

José Papparelli

José Papparelli
José Papparelli

Nació en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina. De origen y cultura italiana, lleva en su corazón a España, su patria de adopción, donde vive y formó su familia. Con estudios en Periodismo, Ciencias de la Comunicación y Gestión Cultural desempeñó su actividad profesional en medios gráficos especializados como ROCK BYN, LA MAGA y CERDOS & PECES. Ha sido Coordinador del Centro Cultural Fortunato Lacámera de San Telmo, dependiente de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires; guionista y realizador para el Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires; productor y conductor de radio en distintas FM y TV locales de Buenos Aires además de editor de distintas publicaciones desde el año 1981. En la actualidad escribe en la revista CINEFICCION (Argentina-España). Amante de la música, la cultura popular y el cine, conjuga su tiempo con los viajes, su pasión por la Historia, los Mitos y el Realismo Fantástico. Director de Comunicación

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