Preguntas incomodas en tiempos de excepción

Preguntas incomodas en tiempos de excepción

Preguntas incomodas en tiempos de excepción

Cada cierto tiempo me asalta una especie de inquietud ontológica bastante molesta. Es como una especie de incómoda sensación de estar en el lugar equivocado en el momento inoportuno. Muchas veces me pregunto acerca de las personas que me rodean y comparten mi lugar espacio-temporal. Me pregunto una y otra vez quiénes y cómo son, de dónde vienen y cuáles son sus básicas pretensiones e intereses vitales. ¿Son cómo creo o imagino o en realidad son otra cosa muy distinta? ¿Existe realmente una conciencia acerca del ser común? Si existe ese ser, ¿es consciente del mismo y que forma parte de una entidad superior? ¿Existe en verdad una herencia cultural que perdura e identifica al hombre y a un pueblo en particular? ¿Somos realmente parte de un legado que va más allá del tiempo y las fronteras? ¿Existe interés acerca de estas cuestiones más allá de esa corrosiva pulsión personal por preguntarme una y otra vez como si fuese una especie de patología acerca de estos asuntos?


Pecaré una vez más en la intención de buscar y encontrar alguna respuesta acerca de estos asuntos. La Historia se empeña en mostrarnos y enseñarnos una y otra vez que todos los tiempos vividos han sido difíciles y el muestro no es la excepción. Es diferente, incierto, tal vez más oscuro que otros por los vertiginosos cambios a los que nos vemos sometidos como individuos y sociedad en medio de una revolución cuya punta de lanza es una tecnología cuanto menos sospechosa de aportar los beneficios prometidos como si de un redentor secular se tratase.
Nuestro sitio en el mundo, España, en su andadura histórica, no se forjó de un día para otro ni fue el fruto del destino o de una serie de circunstancias más o menos fortuitas. España no ha sido un pueblo o una nación más entre otras, con todo el respeto que todo pueblo se merece, España ha dejado su impronta indeleble en el mundo entero, sin exagerar, como solamente lo han hecho ese reducido núcleo de imperios civilizadores de la Historia. Ese resultado solo se pudo lograr por la claridad y convicción inquebrantable de sus mejores hombres y sus líderes inspirados por un fin superior que es la Trascendencia y que en nuestro caso ha sido la religión cristiana.
No se concibe España y su mejor fruto, la Hispanidad sin la fe de Cristo y el amor inspirado por el lugar donde se nace, se vive y se muere. No se trata de leyendas de distintos colores en esa imagen de nuestra cultura allende Europa y los mares, los frutos dulces y amargos están ahí para quienes quieran verlos. Y aquí me asaltan otra vez las odiosas preguntas. ¿Los españoles y sus hijos hispanos del mundo de hoy se preguntan acerca de quienes son, de donde vienen o hacia dónde van? Si así fuese, ¿hasta donde estarían dispuestos a actuar para encontrar esas respuestas? Lamentablemente hoy las inquietudes que uno ve a su alrededor pasan más por el tener la tripa lo más llena posible y mantenerse lo más estupendo y esbelto; por acceder lo más rápido y fácil a un mundo virtual, hedonista, narcisista y egoísta que se desespera por defender las causas más inverosímiles, anti naturales y absurdas blanqueadas por el discurso único de una dictadura mediática asfixiante.
Nuestros anónimos ancestros, los que nos precedieron y no dudaron ante el sacrificio, son los que nos han dejado estos rescoldos que aún se mantienen encendidos. Hombres y mujeres diferentes, pero en el fondo, si miramos bien, no lo fueron tanto a nosotros. Su naturaleza es la misma, eso sí, distintos fueron sus objetivos y motivaciones y por eso consiguieron las mayores proezas en tiempos también difíciles. Muchos de ellos sin duda tendrían como nosotros muchas preguntas y pocas respuestas y a pesar de ello dejaron lo mejor para sus descendientes porque sí tenían conciencia de su ser y su trascendencia. Creían en sus líderes porque muchos de ellos vivían también acorde con esa metafísica compartida y más allá de la lógica supervivencia, fueron inspirados por lo divino y eterno, por lo que finalmente prevalece y no se pierde, entre lo finito y material.
Desde Covadonga a Granada, desde el Caribe a la Tierra del Fuego, desde California a Filipinas, Guinea, Cuzco, Flandes, Buenos Aires o Nápoles, esos hombres y mujeres anónimos seguramente también sintieron ese vacío que nos asalta muchas veces el pecho y nos oprime el cuerpo y el alma cuando vemos tantas miserias delante de nuestros ojos. Ellos en su tiempo salieron adelante, nosotros, si nos lo proponemos, también lo haremos a pesar de tanta infamia, tantos enemigos y traidores que acecharon, acechan y acecharán.
Aunque a veces la desazón hace mella, no pierdo la fe en esta España en peligro y en esa Hispanidad que está esperando rencontrarse con su origen y legado. El futuro no está escrito, depende mucho de sus líderes, pero fundamentalmente de nosotros como antes lo fue de nuestros anónimos ancestros.
Hoy es la Historia de mañana. El futuro hay que escribirlo y no es fácil, pero ojalá pueda escribirse en español. Solo depende de nosotros y hoy más que nunca.

José Papparelli
José Papparelli

Nació en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina. De origen y cultura italiana, lleva en su corazón a España, su patria de adopción, donde vive y formó su familia. Con estudios en Periodismo, Ciencias de la Comunicación y Gestión Cultural desempeñó su actividad profesional en medios gráficos especializados como ROCK BYN, LA MAGA y CERDOS & PECES. Ha sido Coordinador del Centro Cultural Fortunato Lacámera de San Telmo, dependiente de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires; guionista y realizador para el Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires; productor y conductor de radio en distintas FM y TV locales de Buenos Aires además de editor de distintas publicaciones desde el año 1981. En la actualidad escribe en la revista CINEFICCION (Argentina-España). Amante de la música, la cultura popular y el cine, conjuga su tiempo con los viajes, su pasión por la Historia, los Mitos y el Realismo Fantástico. Director de Comunicación

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